Una voz amiga me llega desde Campo de Gibraltar para anunciarme la celebración de la XXII Jornadas de tauromaquia Ciudad de Algeciras. Y eso está bien. En la medida que podamos ayudaremos a la difusión de la convocatoria.
Pero en la segunda parte, la misma voz amiga, me invita a participar en el mencionado foro. A mí, que en un ruedo tan avezado no podría ser otra cosa que un curioso espectador. Agradezco la atención pero no soy la persona adecuada, respondo a mi interlocutor. Pero he aquí que la voz amiga me habla de la vinculación de los toros con el arte, con la literatura, con la música... y eso es otra cosa.
A este respecto, pienso, como muchos, que los festejos taurinos deberían regularse desde la Consejería de Cultura y no de la de Gobernación, como ahora sucede, y estoy convencido que sería una pérdida inestimable para el mundo del arte si desaparecieran todas la obras que el toreo a inspirado. Llegados a este punto, y como desde las Jornadas de tauromaquia de Algeciras se me propone hablar de toros y literatura, acudiré con gran entusiasmo para encontrarme con tan grandes poetas como los que se anuncian en el cartel “Siete miradas sobre la fiesta”.
Primerísimas espadas del arte de la rima, Andrés Trapiello, Sánchez Rosillo, Vicente Gallego, Carlos Marzal, una gran figura del toreo, Luis Francisco Esplá, y dos más, un gran aficionado y maestro del humor como César Cadaval, y un servidor. Emplazados quedamos. |